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Furia con Ascacibar: una filial le quitó su nombre tras su pase a Boca
La llegada de Ascacíbar a Boca no solo sorprendió a los hinchas del club, sino que también generó un terremoto en la base de seguidores del Pincha. En las redes sociales, la atmósfera se tornó hostil, alimentando críticas y resignaciones. La declaración del futbolista, quien expresó su “amor por Boca” y descartó cualquier opción de ir a River, no hizo más que avivar las llamas.
A pesar de que Estudiantes se despidió del jugador con un video, la frustración se hizo palpable. La figura de Juan Sebastián Verón, presidente de la institución, se convirtió en un puente entre el club y sus aficionados. No solo dejó de seguir a Ascacíbar en redes sociales, sino que también compartió una frase de Alejandro Sabella sobre la importancia de la palabra, insinuando lo que implica jugar con la camiseta albirroja.
Este momento de tensión pone en evidencia cómo las relaciones entre clubes, jugadores y aficiones pueden cambiar radicalmente de la noche a la mañana. Ascacíbar, que antes era considerado un ídolo, hoy se encuentra en el ojo del huracán, simbolizando el descontento de los hinchas de Estudiantes.
En Bahía Blanca y sus alrededores, el impacto de esta situación se siente. No solo por ser una plaza futbolera vibrante, sino porque los ecos de la historia entre Ascacíbar y Estudiantes se extendrán, probablemente, durante mucho tiempo. La fanaticada local sabe que el fútbol va más allá de un simple deporte; es un sentimiento, una pasión que puede cambiar de rumbo con una decisión inesperada.
Esta saga futbolística nos recuerda que, aunque la pelota ruede y los equipos enfrenten nuevos desafíos, las lealtades y decepciones están siempre presentes en el corazón de cada hincha.
Pero como en el fútbol, el tiempo dará la razón a unos y a otros; quizás sea cuestión de esperar que estos desencuentros se conviertan, algún día, en anécdotas que contar.
Fuente: Debora Pedreira (Delabahia)


