Política
Adorni festejó un pedido de desafuero contra delegados del Garrahan y los trabajadores denuncian persecución p
**Tensión en el Garrahan: Desafuero y Persecución Política**
Manuel Adorni, actual jefe de Gabinete, celebró públicamente el dictamen de la oficina de sumarios del Hospital Garrahan, donde se solicitó el desafuero de diez delegados de la comisión interna con la intención de despedirlos. A través de su cuenta en Twitter, Adorni enfatizó que “el que las hace, las paga”, aludiendo a la toma de oficinas del hospital que ocurrió en octubre de 2025.
Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), el delegado Alejandro Lipcovich cuestionó este movimiento, relacionándolo con la reforma laboral que se debate en el Congreso. “Adorni se enteró casi al mismo tiempo que los trabajadores sobre el dictamen, lo que confirma que se trata de una estrategia política”, aseguró. Además, resaltó que el documento de la oficina de sumarios no debería estar en manos del gabinete.
Lipcovich detalló que al menos 44 trabajadores están involucrados en procesos sumarios, muchos de ellos por participar en protestas en defensa del Garrahan. Adorni, por su parte, defendió la decisión de ir por despidos, argumentando que había trabajadores que querían cobrar por días no trabajados, un punto que abonó su discurso en contra de lo que llama “la izquierda”.
En sus declaraciones, Lipcovich planteó que este accionar reseñaba una decisión de la Casa Rosada para desincentivar a quienes lideran luchas clave en el ámbito de la salud, en particular, la que se vinculaba a la emergencia pediátrica y al aumento de recursos para el Garrahan. Este reclamo había sido aprobado en el Congreso, aunque luego fue vetado por Javier Milei, quien más tarde se vio obligado a revivirlo ante la presión de los legisladores.
El dirigente sindical aseveró que el mensaje del gobierno es claro: “El vaciamiento del hospital no ha cesado. Estamos en estado de alerta, organizando reuniones y asambleas para contrarrestar este ataque”. Pese al dictamen ya emitido, Lipcovich aseguró que ejercerán su derecho de defensa, aunque reconoció que “el veredicto del gobierno ya está escrito”.
Los acontecimientos en el Garrahan reflejan una creciente tensión entre el gobierno y los trabajadores de la salud, lo que plantea un panorama complicado en el ámbito político y social. Las reacciones de los trabajadores evidencian la preocupación por la salud pública y el futuro de los servicios en el hospital.
Fuente: LPO


