Política
Las broncas de Jaldo y Sáenz activan el plan tácito del gobierno de pelear las capitales en lugar de las gober
La tensión entre los gobernadores y el gobierno nacional se intensifica. Los aliados han empezado a expresar su descontento por las maniobras de los libertarios, que buscan complicar sus gestiones provinciales mientras demandan apoyo a nivel nacional.
Osvaldo Jaldo, gobernador de Tucumán, fue uno de los que más se quejó, destacando el rol de Lisandro Catalán, quien ha sido un actor clave en las políticas del gobierno. Catalán, que fue vicejefe de gabinete, ha manifestado su intención de desafiar al peronismo en la carrera electoral de 2027.
El descontento de Jaldo también se ha sumado al de Gustavo Sáenz, de Salta, quien ha expresado inquietud ante la figura de la senadora libertaria Emilia Orozco, que ha ido ganando popularidad en su provincia.
Durante una mesa política reciente, los participantes, que incluyeron a Diego Santilli, Karina Milei y Patricia Bullrich, coincidieron en la necesidad de atender las quejas, y preparan acciones para desactivar a Catalán. Sin embargo, esta convergencia no proviene de un compromiso con un código político, sino más bien de consideraciones electorales.
Desde la Rosada se ha evaluado que ganar en las provincias será un desafío significativo, particularmente en Tucumán, donde el peronismo ha dominado durante años, apoyado por una ley de acoples que les ha beneficiado. La decisión es enfocarse en las capitales, donde hay un mayor potencial de éxito.
Históricamente, el frente Cambiemos utilizó esta estrategia a su favor. Mauricio Macri, al llegar a la presidencia, logró obtener una significativa cantidad de capitales provinciales, lo que le ayudó a consolidar su poder en varias provincias posteriormente.
En Tucumán, el candidato libertario Federico Pelli, destacado por su imagen proveniente de su linaje familiar, ha comenzado a posicionarse, mientras los libertarios se acercan a la base de Creo, un partido con fuerte influjo en las clases acomodadas. Esto les permitiría no solo aspirar a la victoria en la capital, sino también en lugares como Yerba Buena.
En Salta, Sáenz espera que los libertarios convenzan a Orozco para que se postule a la capital en lugar de la gobernación, lo que implicaría un reajuste de las estrategias políticas en ambos frentes.
Fuente: LPO


