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Patagones: aprovechó las demoras en la construcción de una escuela para robar
Recientemente, el municipio de Carmen de Patagones dio la noticia de la finalización del Instituto Superior de Formación Docente N° 25, una obra que, tras más de diez años de promesas, estaba en un estado lamentable. Esta construcción comenzó hace más de una década, y en ese tiempo, algunos decidieron aprovechar la situación a su favor… robando.
En un contexto donde lo que se necesitaba era un poco de paciencia y perseverancia, un individuo, identificado como Cristian Enrique Calvo, fue condenado por tentativa de robo agravado. El juez Hugo Adrián De Rosa le impuso una pena de un año y medio de prisión en suspenso, lo que significa que no irá a prisión siempre que cumpla con ciertas reglas de conducta durante dos años.
Los detalles del incidente son bastante peculiares. El 18 de abril de 2025, Calvo y otros dos cómplices intentaron sacar una ventana de aluminio de dos metros del mencionado edificio. Lo curioso es que los esfuerzos de estos “vándalos” fueron frenados gracias a la vigilancia de los vecinos, quienes rápidamente dieron un toque a la Policía. Al llegar, los agentes encontraron a los sospechosos “in fraganti”.
Llamado anónimo
Una mujer, que prefirió mantener su identidad en el anonimato, reportó el robo a la comisaría. Esta acción valiente resultó en la llegada oportuna de la Policía, quienes se encontraron con una escena digna de una novela de crimen. Calvo intentó esconderse, pero fue apresado a unos 10 metros del edificio, dejando atrás la ventana que acababa de sustraer.
Los testimonios de los involucrados fueron casi teatrales. Calvo alegó que solo pasaba por el lugar y que fue detenido al salir. Otro acusado, Manuel Vicente Moncada Coronel, narró una historia similar, mencionando que había estado “conviviendo” con los otros al margen de cualquier actividad delictiva. Más entretenido aún fue Juan Domingo Núñez, quien alegó que solo llevaba un “Fernandito” y que ofreció un trago a Calvo y Moncada, pero que no había robado nada.
El juez De Rosa dejó en claro, sin embargo, que las pruebas, incluidos los testimonios de policía y las grabaciones de seguridad, eran suficientes para desacreditar las versiones de los acusados.
Se acusaron mutuamente
Entre los enredos, Moncada acusó a Calvo de haber reconocido el robo, mientras que Calvo responsabilizaba a otro. Parece que en el mundo del crimen, la culpa se reparte como caramelos en una fiesta de cumpleaños.
Fuente: lanueva.com


