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Cerró un frigorífico en Morón y despidió a 140 empleados
El frigorífico San Roque, situado en Morón, ha cerrado sus puertas y despedido a 140 trabajadores. La decisión se justifica en un contexto económico adverso y la reciente apertura de las importaciones, que impactan severamente en la industria local.
Según la notificación de despido a la que tuvo acceso Infobae, la empresa argumenta que los cambios drásticos en las condiciones económicas del país y la proliferación de carnes importadas “sin ningún tipo de control” han hecho insostenible su operativa. La carta enviada a los empleados menciona que “la baja del consumo”, sumada a “circunstancias ajenas a esta empresa”, obligan al cierre, efectivo desde el 27 de febrero de 2026.
Los afectados están recibiendo la liquidación correspondiente según lo estipulado en la Ley de Contrato de Trabajo, y se espera que los procedimientos se realicen dentro de los plazos legales. En este complicado panorama, los trabajadores están buscando alternativas para mitigar el impacto social del cierre del frigorífico, un establecimiento con historia en la región.
Este no es un caso aislado. El frigorífico General Pico, conocido por sus hamburguesas Paty, también ha anunciado despidos recientes de 194 trabajadores, a la espera de un nuevo inversor que revierta la situación. Esta empresa, cuya operación atraviesa una crisis financiera, ha acumulado una deuda superior a los $30.000 millones.
En los últimos tiempos, el sector cárnico ha enfrentado múltiples desafíos. A pesar de que las exportaciones de carne bovina han mostrado un crecimiento del 12% interanual en enero de 2026, alcanzando las 52,4 mil toneladas y USD 332,9 millones, la situación interna no es tan prometedora. La apertura de importaciones ha creado una mayor competencia que, junto con el aumento de los costos, ha presionado la rentabilidad de los frigoríficos locales.
Las expectativas de una mayor demanda externa, impulsadas por la posibilidad de aumentar las exportaciones a Estados Unidos, han llevado a la industria a ajustar su oferta. Sin embargo, esto podría impactar aún más en los precios de la carne para el consumidor local, complicando aún más el panorama.
Las audiencias en el Ministerio de Trabajo continúan, y la comunidad espera que estas reuniones puedan generar soluciones que beneficien a los trabajadores despedidos y a la industria local en general.
Fuente: Marina Romagnoli – Frente a Cano


