Política
Milei o Argentina: ventanas abiertas antes del huracán
La situación política en Argentina es crítica y el presidente Javier Milei se encuentra en una encrucijada. Las provincias y la Ciudad de Buenos Aires han sufrido un importante deterioro en su actividad económica, con una creciente pérdida de empresas y empleos. Su gestión, marcada por la necesidad de alinearse con los Estados Unidos, se enfrenta a un shock externo de consecuencias inciertas.
En los últimos quince meses, la industria argentina ha enfrentado una contracción continua. La producción industrial cayó 7,5 puntos en enero, en comparación con diciembre, mientras que las ventas de más de la mitad de las empresas también han disminuido. Cuatro de cada diez industrias reportan problemas financieros, y muchas están considerando despedir a su personal. En lo que va del mandato de Milei, alrededor de 2436 empresas han cerrado, lo que ha resultado en la pérdida de más de 73 mil empleos.
Este panorama sombrío se refleja también en la recaudación fiscal, que cayó un 9,7% en febrero en términos reales. Las proyecciones del IARAF indican que la economía ha perdido más de 3,3 billones de pesos en los primeros meses de 2026. Con un ajuste fiscal inminente, la capacidad del gobierno para mantener un superávit fiscal bajo estas circunstancias es altamente cuestionable.
El empleo también ha sufrido un golpe devastador, con 197 mil puestos de trabajo menos que en noviembre de 2023. Solo 20 mil empresas han cerrado sus puertas, generando un promedio de 30 despidos diarios en todo el territorio nacional, salvo excepciones como Neuquén. En medio de esta crisis, Milei debe decidir entre continuar con políticas que beneficien a un selecto grupo o priorizar el bienestar de la población.
Internacionalmente, los recientes incrementos en los precios del petróleo y otros insumos críticos podrían complicar aún más la situación económica. Con el conflicto en el medio oriente, el costo del petróleo ha comenzado a dispararse, y el suministro podría verse interrumpido. Esta realidad podría agravar la crisis económica, haciéndola aún más complicada de gestionar.
Frente a estos desafíos, la presión sobre el presidente Milei aumenta. Tendrá que tomar decisiones difíciles en un contexto donde la lógica del mercado no siempre favorece a la economía local. En este contexto de incertidumbre, los próximos movimientos del gobierno serán cruciales.
La pregunta persiste: ¿seguirá Javier Milei alineándose con intereses externos a costa de la economía nacional, o tomará medidas que prioricen el bienestar de los argentinos?
Fuente: Nicolás Lantos


