Política
Interna en el gobierno porque el nuevo Código Penal de Mahiques reduce las penas a l
La reciente aprobación del nuevo Código Penal, impulsado por el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques, ha generado una fuerte polémica dentro del gobierno argentino. La reforma, que reduce las sanciones por delitos de corrupción, ha dejado a muchos funcionarios preocupados por la pérdida de una de las banderas éticas del presidente Javier Milei: la lucha contra la corrupción.
Durante años, el oficialismo había enfatizado la necesidad de combatir los delitos de corrupción como uno de los principales desafíos estructurales del país. Sin embargo, el actual cambio en la legislación parece ignorar esta problemática, eliminando las medidas que antes se consideraban imprescindibles para sancionar a los funcionarios corruptos. Un funcionario que prefirió permanecer en el anonimato destacó que “Milei había colocado a la corrupción como uno de los principales problemas estructurales del país”, sugiriendo que esta modificación contradice los principios del gobierno.
La decisión de modificar la reforma se tomó durante la primera reunión entre Mahiques y Milei, un encuentro que marcó un giro hacia un enfoque más permisivo en relación a la corrupción. Este cambio coincidió con la creciente preocupación por varias causas judiciales que involucran a la familia Milei. Se menciona que Mahiques, nombrado en el cargo por Karina Milei a pesar de la oposición de su hermano, ya ha ofrecido defender a los Milei en estos casos.
Los nuevos lineamientos del Código incluyen un aumento de penas para delitos comunes, pero no contemplan mayores sanciones para la corrupción. Esto contrasta con el anterior proyecto que proponía incluso declarar imprescriptibles ciertos delitos de corrupción. La reforma, por tanto, se presenta como una respuesta más adecuada a la seguridad urbana en lugar de abordar las complicaciones relacionadas con el poder político.
A medida que este nuevo marco legal avanza, surgen preocupaciones sobre su impacto en futuras investigaciones. Algunas modificaciones previstas en el texto podrían invalidar pruebas esenciales en diversas causas, entre ellas las que involucran a la familia Milei.
De esta manera, el debate en el Congreso se anticipa como tenso, pues la oposición argumenta que la reforma “recorta por arriba y endurece por abajo”, y se prepara para oponerse a lo que consideran un “blindaje” a la corrupción.
El cambio en el Código Penal de Mahiques no solo pone de manifiesto un cambio en la política del gobierno, sino que también desafía las bases de una administración que al inicio de su mandato se había comprometido a combatir la corrupción a toda costa.
Fuente: LPO


