Política
La presencia de Kicillof y Quintela le pone condimento político a los actos por Malvinas
La participación de los gobernadores Axel Kicillof, de Buenos Aires, y Ricardo Quintela, de La Rioja, en los actos conmemorativos del 2 de abril por la guerra de Malvinas, añade un aire político significativo a la vigilia que se llevará a cabo en Río Grande y al evento central en Ushuaia. Bajo la organización del gobernador fueguino Gustavo Melella, esta vigilia se enmarca en un contexto particular, marcado por la política exterior del actual gobierno de Javier Milei, que ha sido caracterizada por una alineación con Estados Unidos y un desplazamiento de las demandas de soberanía argentina.
Ambos gobernadores, al aceptar la invitación de Melella, envían un mensaje claro de intención de expandir su influencia más allá de sus respectivas provincias. En el caso de Kicillof, representa además una oportunidad para reivindicar su decisión de nacionalizar YPF, respaldada recientemente por un fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York. “Me siento reivindicado por el fallo. No pueden negar que Argentina va a exportar 50 mil millones de dólares por recuperar YPF y Vaca Muerta”, afirmó Kicillof durante un programa en El Destape Radio.
La vigilia, que se celebrará en la Carpa de la Dignidad y en el Monumento a los Caídos, tendrá lugar la noche del 1 de abril, con actividades emotivas que incluyen fogones, música en vivo y el tradicional canto del himno nacional a la medianoche. La presencia de Kicillof y Quintela se contrapone a las decisiones actuales del gobierno en materia de soberanía, generando un espacio de reflexión sobre la política de Milei, que ha enfrentado críticas por sus posturas respecto a votaciones en la ONU y su enfoque en conflictos bélicos.
Además, se espera que Victoria Villarruel, la vicepresidenta, con un padre excombatiente de Malvinas, también esté presente, aunque su accionar como defensora de genocidas en el pasado ha creado tensiones sobre su lugar en un eventual frente opositor al oficialismo, especialmente hacia 2027.
Kicillof y Quintela se encuentran en un proceso de reestructuración del peronismo para consolidar un espacio más inclusivo y federal. Tierra del Fuego, a su vez, ha sido una de las provincias más afectadas por políticas libertarias que han implicado una apertura indiscriminada de importaciones, lo que ha perjudicado a industrias locales vitales. Esa realidad económica, combinada con el contexto político actual, le otorgan un matiz significativo a los encuentros de este 2 de abril.
En suma, la vigilia por Malvinas no solo rinde homenaje a los caídos, sino que se convierte en un escenario de disputas políticas y reafirmaciones de soberanía en momentos de incertidumbre y tensiones internas.
Fuente: Fernando Cibeira


