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La escribana de Adorni trabajó con narcos que fabricaban la droga de Breaking Bad La escribana de Adorni trabajó con narcos que fabricaban la droga de Breaking Bad

Política

La escribana de Adorni trabajó con narcos que fabricaban la droga de Breaking Bad

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Los clientes de Adriana Nechevenko fueron condenados por traficar efedrina para la producción de metanfetamina.

Adriana Mónica Nechevenko de Schuster, escribana del Jefe de Gabinete Manuel Adorni, se encuentra en el centro de un escándalo tras ser vinculada con narcotraficantes condenados por tráfico de efedrina, un precursor químico clave en la producción de metanfetamina, la droga que ganó notoriedad por la serie Breaking Bad.

Nechevenko ha sido llamada a declarar después de certificar la compra de propiedades por parte de Adorni, incluyendo un lote en el country Indio Cuá y un departamento en Caballito. Lo curioso es que el pago por estas propiedades se realizó gracias a un préstamo de 200 mil dólares de dos jubiladas que, según se informa, no conocían al Jefe de Gabinete.

La relación de Nechevenko con el narcotráfico no es nueva. Según un informe de Clarín, su nombre apareció en investigaciones anteriores, ya que había declarado en un juicio oral hace más de una década sobre su trabajo con grupos condenados por narcotráfico.

Entre 2007 y 2008, se reveló que laboratorios fantasma estaban comprando efedrina de la India, solicitando autorizaciones a la Sedronar bajo el pretexto de que la usarían para la industria farmacéutica local. Los documentos judiciales indican que la firma de la escribana Nechevenko aparece en varios expedientes de la Sedronar relacionados con estas operaciones fraudulentas.

Los pedidos de importación de efedrina eran gestionados por Guillermo Manfredi, quien trabajaba junto a Josué Fuks y Alfredo Abraham a través de la empresa Farmacéuticos Argentinos S.A. (FASA), conocida en el ámbito como DROFASA. Durante el período revisado, se importaron casi 10 toneladas de efedrina en un corto lapso de tiempo, lo que ha despertado serias interrogantes sobre la complicidad de Nechevenko y su rol en dicha operación.

En una declaración realizada en marzo de 2014, la escribana admitió haber trabajado para Fuks y Abraham durante “varios años”, lo que vuelve aún más incierta su situación actual frente a las nuevas acusaciones.

Este escándalo pone de relieve las implicaciones éticas y legales de la gestión de Adorni y su equipo, en un contexto donde la relación con el narcotráfico resulta una sombra persistente en la política argentina.

Fuente: LPO

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