Política
Entró la bala de la inflación
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicó recientemente un incremento del 3,4% en la inflación, un número que ha hecho eco en la Casa Rosada. El Ministro de Economía, Luis Caputo, ya había anticipado que el índice superaría los 3 puntos, pero este dato ha caído como un balde de agua fría. En la convención de la AmCham, el presidente Javier Milei no ocultó su descontento, reconociendo que “el dato es malo”.
Este aumento se produce en un contexto tenso, donde el gobierno está en plena preparación de carpetazos destinados a los diputados opositores, buscando que Manuel Adorni les enfrente en el Congreso. Esta estrategia legislativa tiene como objetivo desviar la atención de la crítica situación económica hacia las controversias internas del conjunto político.
En cuanto a la evolución de la inflación, el análisis de los períodos anteriores revela que durante la gestión de Sergio Massa, la inflación promedio fue del 7,4% mensual; Martín Guzmán, 5,1%; y Axel Kicillof, 1,9%. Estos datos muestran un claro aumento en la tendencia inflacionaria actual, que se sostiene por factores económicos variados, incluidos precios internacionales y el contexto monetario nacional.
Los especialistas coinciden en que no hay indicios de que la inflación vaya a disminuir en el corto plazo. Esto sumado a la incertidumbre provocada por la inacción en políticas públicas pertinentes, ha generado un contexto de preocupación tanto en el sector empresarial como en la ciudadanía.
Las expectativas por una cosecha récord se combinan con el temor de los productores a liquidar en un escenario de precios inestables. En este sentido, el secretario de Agricultura ha mencionado la posibilidad de eliminar las retenciones, un anuncio que llega con un fuerte escepticismo en el sector agroexportador.
En el ámbito político, se avecinan reformas que pretenden dar respuesta a la crisis. La posibilidad de un nuevo pacto fiscal está sobre la mesa, aunque la resistencia de varios sectores es notoria. La gestión se enfrenta a una presión creciente para abordar la situación de las provincias, donde el 95% de los recursos se destinan a sueldos. Esto deja poco margen para otras necesidades básicas, como la educación y la infraestructura.
Asimismo, la situación judicial en torno a varios funcionarios del gobierno está complicada. La relación entre el poder judicial y el ejecutivo ha mostrado fricciones, además de la reciente incertidumbre con la exposición de Adorni en el Congreso, lo que podría intensificar aún más la crisis política que enfrenta la administración.
En resumen, la reciente noticia de la inflación ha desatado alarmas en un gobierno ya cuestionado, donde las tensiones entre la gestión y la oposición se profundizan. La incertidumbre económica y política sigue marcando la pauta en Argentina.
Fuente: LPO


