Política
Milei analiza sacar a Adorni cuando baje el escándalo para no mostrar debilidad
En medio de un clima político cada vez más tenso, Javier Milei se encuentra evaluando la permanencia de Manuel Adorni como jefe de Gabinete. Según fuentes cercanas, la decisión podría darse una vez que se apacigüen los escándalos que rodean la figura de Adorni, cuyo nombre ha sido centro de atención mediática debido a recientes controversias.
La situación se intensificó cuando se reveló que la esposa de Adorni había viajado a Nueva York en el avión presidencial, lo que desató una ola de críticas. Desde entonces, su imagen se ha visto comprometida, y varios miembros del gabinete han comenzado a pedir su salida, alegando que es imposible ignorar el tema.
Karina Milei ha sido una de las pocas defensoras del jefe de Gabinete, acompañándolo recientemente en un viaje a Vaca Muerta, donde incluso se tomó fotografías con él, evitando hablar con la prensa sobre el asunto. Sin embargo, esta defensa presenta un dilema, dado que la situación se ha vuelto insostenible para el gobierno, especialmente después de que Patricia Bullrich expresara su frustración al ser interrogada sobre Adorni, afirmando: “Punto, basta, no quiero explicar nada”.
Nicolás Márquez ha dejado clara su postura al calificar a Adorni como un “sujeto políticamente muerto”. Su análisis sugiere que, a pesar del respaldo que ofrece Milei, la presión mediática y el avance de las denuncias en su contra afectan la percepción del gobierno. Este desconcierto es palpable dentro de la administración, donde algunos funcionarios admiten que no pueden discutir otros temas debido a la continua relevancia del escándalo de Adorni.
A medida que la situación se desarrolla, la estrategia de Milei parece ser la de aguardar a que los ánimos se calmen antes de actuar. Sin embargo, en su círculo íntimo, se menciona que Adorni podría ser invitado a renunciar cuando la atención mediática se desvincule de él. En consecuencia, la incertidumbre sobre su futuro en el gabinete continúa alimentando especulaciones.
Con el tiempo corriendo en su contra y el descontento creciendo, el equipo de Milei enfrenta el dilema de cómo manejar la situación sin que se interprete como una señal de debilidad.
Fuente: LPO


