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De Pringles a una oportunidad que le cambia la vida: fue aceptada en una residencia de la Fundación Sí
Delfina González Bertolotto, de 19 años y oriunda de Coronel Pringles, ha pasado de la incertidumbre a la esperanza tras ser aceptada en una residencia universitaria de la Fundación Sí. Esta institución se dedica a ayudar a jóvenes que enfrentan dificultades económicas para cursar estudios superiores.
La aceptación fue un hito en su vida y una excelente noticia para su familia. “Fue un alivio y un orgullo. Este es un logro que refleja el esfuerzo de todos”, compartió Delfina, aún con la emoción a flor de piel por la nueva oportunidad.
En enero, participó del Curso Básico (CBSI) de la Fundación, donde no solo obtuvo habilidades académicas, sino también valiosas lecciones sobre la convivencia y la gestión del tiempo. “Aprendí métodos de estudio, resolución de problemas y la importancia de organizar mis actividades”, aseguró.
Actualmente, su rutina incluye asistir a clases, realizar tareas domésticas y participar activamente en la comunidad. “Algunas mañanas estoy en clase y en las tardes hago las tareas del hogar por turnos”, explicó Delfina.
Además, todos los jueves, se une a las recorridas nocturnas de la Fundación, donde brindan apoyo a personas en situación de calle. “El compromiso es mutuo. Me ofrecen mucho y, cuando me reciba, quiero ayudar a otros también”, declaró, reflejando su deseo de contribuir a la sociedad.
El momento de la entrevista que la llevó a conseguir este lugar está grabado en su memoria. Después de un proceso que incluyó varias entrevistas, recibió la buena noticia acompañada de un emotivo cartel que anunciaba su selección. “Sentí una mezcla de emoción y asombro. Me dejé llevar por la felicidad, sabiendo que esta es una oportunidad que quiero aprovechar al máximo”, recordó.
Hoy, Delfina mira hacia el futuro con claridad y optimismo. “Estoy feliz de saber que tengo la carrera resuelta y que no tendré que preocupar a mis padres. Puedo construir el futuro que deseo”, reflexionó.
Mientras se adapta a su nueva vida en La Plata, conviviendo con 40 colegas de estudios, Delfina también lleva en su corazón a su familia en Pringles, que incluye a su mamá, una portera de escuela, y a su papá, un camionero sin residencia fija. En casa, dejó varios animales a cargo de su madre, quien también es rescatista.
La residencia no solo le brinda alojamiento y alimentación, sino también un valioso acompañamiento académico. Aquellos interesados en postularse pueden hacerlo a partir de mayo, ya que cada año la demanda crece.
La experiencia vivida por Delfina es parte del programa de la Fundación Sí, que busca promover la inclusión social de jóvenes vulnerables. A través de estas residencias, la fundación impacta positivamente en la vida de muchos estudiantes que se convierten en los primeros profesionales de sus familias, aportando al crecimiento de sus comunidades.
Fuente: lanueva.com


