Política
DEMOCRACIA: Sáenz impulsó UNA REFORMA ELECTORAL y denuncian GOLPE INSTITUCIONAL
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, ha generado controversia al celebrar la media sanción de su reforma electoral en la cámara de Diputados, mientras Javier Milei propone la eliminación de las PASO a nivel nacional. La oposición considera esta reforma como un “golpe institucional”, alegando que busca tapar las debilidades de su gestión.
Legisladores del oficialismo intentan desvincular a Sáenz del proyecto, argumentando que ingresó a través del Poder Legislativo. Sin embargo, figuras como Claudio Del Plá del Partido Obrero han señalado que este tipo de cambios distorsionan el interés de los votantes y benefician al oficialismo en el proceso electoral.
El nuevo sistema propuesto puede favorecer alianzas que no necesariamente reflejen la votación popular. Del Plá aclara que para postularse como candidato a gobernador se requiere tener lista completa en 15 departamentos, abarcando 40 de los 60 municipios de Salta. A su vez, los cambios en el conteo de votos para intendentes, senadores y concejales regresan a un sistema considerado obsoleto y poco legítimo en la mayoría del país.
Esta reforma electoral se enmarca en un contexto de creciente desaprobación hacia Sáenz. Recientemente, el anuncio del cobro por un servicio de trasbordo que antes era gratuito desató protestas de trabajadores y estudiantes. En estos días, la provincia ha visto una pérdida significativa de empleo, con 11,480 puestos desaparecidos en los últimos dos años, según informes del CEPA.
A pesar de este descontento, Sáenz ha apoyado iniciativas como la reforma laboral y modificaciones a la Ley de Glaciares, generando críticas por sus vínculos con empresas mineras. Enrique Viale, presidente de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, cuestiona la falta de representación de los intereses de la población frente a estas empresas.
Las críticas y los temores sobre el futuro político en Salta se intensifican, a medida que se vislumbran líneas cada vez más definidas entre el oficialismo y la oposición, que ven la reforma electoral como un intento de consolidar el poder dejando de lado la diversidad política.
Fuente: Ana Laura Mársico


