Política
La Libertad Avanza tildó de “política” la marcha y ratificó el ajuste a las universidades
La marcha nacional en defensa de la educación pública ha suscitado una reacción contundente por parte de La Libertad Avanza (LLA), el partido que actualmente ocupa el Gobierno. En un comunicado, el oficialismo descalificó la protesta, tildándola de “marcha política opositora” y arremetió contra los sectores universitarios, argumentando que las críticas respecto al financiamiento de las universidades son una estrategia manipulativa.
Desde el comando del presidente Javier Milei, se mantuvo que el reclamo de estudiantes y docentes no responde a una crisis real, sino que es resultado de intereses políticos en contra del gobierno. La Secretaría General de la Presidencia, dirigida por Karina Milei, planteó que el Gobierno no busca desfinanciar las universidades, sino que trabaja bajo premisas fiscales que consideran indispensables para la estabilidad económica del país.
Un aspecto clave en la defensa de su posición fue la reciente decisión judicial que suspende la Ley de Financiamiento Universitario. Esta decisión asegura que se mantenga en pie la controversia sobre el financiamiento de las casas de estudio hasta que la Corte Suprema de Justicia se pronuncie al respecto. La LLA sostiene que la ley es insostenible y que su ejecución irresponsable generaría un gasto que comprometería la economía nacional.
Los representantes del oficialismo enfatizaron su compromiso con el equilibrio fiscal, expresando que cualquier aumento en el presupuesto educativo solo podría resultar en más impuestos o en una emisión monetaria que, en su visión, contribuiría al aumento de inflación y pobreza. Este enfoque ha generado un fuerte debate, ya que muchos rectores y gremios argumentan que el presupuesto actual no es suficiente para cubrir aspectos fundamentales, como salarios y la investigación.
Para contrarrestar las críticas sobre el desfinanciamiento, el oficialismo comparó su gestión con la anterior, alegando que, en la actualidad, los pagos se realizan de manera mensual, en contraste con los retrasos que afirman que hubo en el pasado. También se alardeó de un presupuesto de 4.8 billones de pesos para 2026 y se destacó la reducción de la inflación anual al 31,5%, aunque los opositores cuestionan la validez de estas afirmaciones frente al impacto real de la inflación acumulada en el sector educativo.
Lejos de buscar un diálogo constructivo, La Libertad Avanza reafirma su postura de ajuste, lo que plantea desafíos significativos para el sistema universitario en Argentina, donde la tensión entre el Gobierno y el ámbito educativo continúa creciendo.
Fuente: El Destape


