Actualidad
UOM: fraude, urnas incendiadas y rebeldía judicial, las claves de la caída de Abel Furlán
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se encuentra en medio de una tormenta luego de que la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo decidiera intervenir el sindicato debido a un cúmulo de denuncias por fraude electoral, quema de urnas y el desconocimiento de una orden judicial. Esta serie de acontecimientos ha dejado a Abel Furlán, actual líder del gremio, en una situación muy comprometida.
La intervención judicial, que se extenderá por 180 días, anula las recientes elecciones nacionales del sindicato y desplaza a las autoridades electas, representando un golpe considerable para la organización metalúrgica.
Este conflicto se desató en los comicios celebrados entre el 2 y el 4 de marzo en Campana, un bastión tradicional de Furlán. La lista opositora, encabezada por Ángel Derosso, denunció múltiples irregularidades que habrían afectado significativamente el proceso electoral. Las acusaciones incluyen la destrucción de más de 20 urnas y la intimidación a fiscales por parte de grupos ajenos al gremio.
Las irregularidades denunciadas fueron respaldadas por un escribano y un veedor del Ministerio de Trabajo, quienes confirmaron las violaciones al normal desarrollo de la elección. La Agrupación Azucena Villaflor, parte de la oposición, no se quedó atrás y denunció que, cuando la tendencia electoral comenzaba a favorecer a la oposición, surgieron individuos que “robaron y quemaron las urnas”.
La sentencia judicial fue clara: el proceso electoral careció de las garantías necesarias, lo que puso en tela de juicio su legitimidad. Según los jueces Víctor Pesino y María Dora González, las anomalías no fueron meramente administrativas; de hecho, comprometieron la esencia de la democracia sindical.
Uno de los puntos más delicados para Furlán fue el desacato a la orden judicial que había suspendido la proclamación de las autoridades de la seccional Campana. A pesar de esto, su conducción decidió proseguir con el congreso que ratificaba a las autoridades nacionales, un movimiento interpretado por la Cámara como un desafío directo a la Justicia.
La situación, que inicialmente pareció un mero conflicto electoral, se transformó en una crisis institucional que expone las fracturas internas del sindicato. Seccionales importantes como Capital Federal y San Nicolás han denunciado la gestión de Furlán, lo que ha permitido que figuras históricas del gremio regresen al centro del debate.
Mientras tanto, con la intervención judicial a cargo de Alberto Biglieri, la UOM enfrenta un futuro incierto que podría marcar un antes y un después en su historia.
Fuente: @estudiovork


