Politica Bonaerense
Los bahienses, cada vez más lejos de la mesa chica: así los sentaron en la foto con Karina Milei
Héctor Gay, Carla Panelli y Oscar Liberman terminaron pegados a la pared en el Salón Norte de Casa Rosada.
Hay fotos que valen más que mil comunicados de prensa, y esta es una de esas. En la reunión que Karina Milei organizó con los bloques bonaerenses de La Libertad Avanza, la delegación de Bahía Blanca quedó ubicada bien lejos del centro de la escena. Ni al lado de El Jefe, ni cerca de Pareja. Contra la pared, como quien llega tarde a la fiesta y se tiene que conformar con el rincón de los abrigos.
¿Casualidad? En política nunca hay casualidades, hay protocolo. Y el protocolo, esta vez, habló clarito.
La reunión: medialunas, café y una bajada de línea sin margen para el debate
El encuentro se hizo en el Salón Norte de Casa Rosada, con la infaltable recepción de medialunas, agua y café —porque hasta el ajuste tiene sus rituales de cortesía—. Primero pasaron los senadores, después los diputados. Cada bloque presentó su informe de gestión del primer semestre y sus planes para lo que viene.
El mensaje de Karina fue directo: alinear la agenda de la Legislatura bonaerense con la que se debate en el Congreso nacional. Traducido: no importa qué necesite tu distrito, importa lo que se discute en Nación. Bahía, Punta Alta, Tres Arroyos: da lo mismo. La orden es genérica y va para todos por igual.
Porque seamos honestos: no hay mucho que mostrar en los distritos. Obra pública, la justa y necesaria. Así que si no hay nada concreto para exhibir en el territorio, la solución es bajar un libreto que sirva en cualquier lado. Uno para todos y todos para uno, aunque el “uno” viva a 700 kilómetros de tu barrio.
La agenda: desregular, bajar impuestos y despedir a las PASO
Entre los proyectos que LLA tiene guardados en el cajón figuran la desregulación, la baja de impuestos y la eliminación de las PASO, además de avanzar con la Boleta Única Electrónica. Ejes que suenan bien en un video de TikTok, pero que en los hechos chocan contra una pared bastante más sólida que la que le tocó a los bahienses en la foto: LLA es primera minoría en el Senado bonaerense y segunda minoría en Diputados.
Es decir: puede prometer bajar impuestos todo lo que quiera, pero sin los votos para moverle un pelo a las “cajas políticas”, esto queda en gesto. Pura estética legislativa. Lo que importa no es sancionar leyes, importa sostener el relato: desregulación, motosierra retórica y el infaltable combo anti-kirchnerista para no perder la identidad de marca.
El fondo de la cuestión: mostrar para gobernar, no gobernar para mostrar
Los propios legisladores libertarios lo admiten, aunque disfrazado: como no tienen números para imponer nada, la estrategia es “fijar posición” y usar la banca como vidriera de lo que harían si algún día gobiernan la provincia. O sea: prometer sobre lo prometido. Vender la gestión que todavía no existe, apostando a que el humor social siga castigando a quien esté enfrente.
Y ahí está el verdadero problema, más allá de dónde te sienten en una foto: hace tres elecciones presidenciales seguidas que en la Argentina gana el cambio, no el proyecto. Y cuando eso se repite tantas veces, empieza a asentarse otra grieta, más silenciosa pero igual de profunda: la que separa a la dirigencia de la gente de a pie.
Mientras tanto, en Bahía Blanca, el plan “Pepe Sánchez candidato” sigue cobrando facturas. Y las paga, literal, quien terminó sentado más lejos del centro de la mesa.
¿Coincidencia la ubicación en la foto? En política, nunca.


