Politica Bonaerense
Sergio Torres mete presión: reuniones en el Senado bonaerense por las vacantes en la Suprema Corte
Sergio Torres, presidente de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, ha intensificado sus esfuerzos por abordar las vacantes judiciales que afectan al tribunal. Estas acciones incluyen reuniones discretas con figuras del oficialismo y la oposición en el Senado, donde se discuten temas críticos para la estabilidad del Poder Judicial provincial.
Torres ha hecho un llamado urgente para que se ocupen las más de 200 vacantes existentes en la Corte, una situación que ha llevado a que el tribunal funcione con solo tres de sus siete integrantes. Este contexto agrava la carga de trabajo en los juzgados y genera un creciente descontento entre los empleados del sistema judicial.
Este movimiento destaca la importancia de la relación entre el poder judicial y el ejecutivo provincial, donde Torres ha comenzado a ejercer presión a través de contactos estratégicos. En sus encuentros, ha dejado claro que no se involucrará en el espinoso debate sobre la reelección de intendentes, señalando de manera política la distancia entre su Corte y las decisiones que corresponden al Ejecutivo local.
La situación en la Suprema Corte resalta un problema más amplio, que tiene que ver con la falta de consenso dentro del peronismo bonaerense, que aún no logra definir posiciones sobre la reforma política que se avecina y la situación electoral de 2027. A su vez, se espera que el oficialismo, encabezado por Axel Kicillof, proponga un acuerdo que permita cubrir las vacantes de manera que cada facción del peronismo obtenga representación.
Mientras los contactos informales crecen, también lo hacen las tensiones. Varios nombres han comenzado a circular para ocupar los asientos vacantes; entre ellos se mencionan a Marisa Herrera y Juan Martín Mena por el oficialismo, y a Sergio Pilarche y Marina Sánchez Herrero por la oposición. Sin embargo, el panorama sigue siendo incierto, pues el desafío principal radica en conseguir los votos necesarios para aprobar estas designaciones en la Legislatura.
A medida que se profundizan las negociaciones, quedan evidentes las dificultades para alcanzar un acuerdo. Según los analistas, el proceso necesario para llenar esas vacantes debería resolverse antes de que termine el año, pero la falta de acercamientos y la continua indecisión entre los actores políticos genera dudas sobre la viabilidad de una solución pronta.
En la actualidad, tanto la Corte como el sistema judicial están bajo una notable presión, y el tiempo se convierte en un factor crítico a medida que se acercan las elecciones.
Fuente: José Maldonado – Letra P


