Politica Bonaerense
El impuesto al juego de Axel Kicillof abre otra grieta con el kirchnerismo
La medida del gobernador Axel Kicillof de implementar un nuevo impuesto del 2% sobre los premios en juegos online ha encendido debates en la política bonaerense. El anuncio, realizado por su colaborador Carlos Bianco, ha generado nuevas tensiones entre el ejecutivo y la Legislatura, especialmente con sectores del kirchnerismo que trabajan en propuestas más exhaustivas.
El nuevo impuesto se recaudará de plataformas de juegos online habilitadas como Bet63, Betano y Stake, entre otras. La recaudación se destinará a programas de salud, educación y desarrollo social a través del Fondo de Progreso e Inclusión Social (FOPIS).
Sin embargo, las críticas no tardaron en llegar. Desde la bancada kirchnerista, se han hecho eco de la falta de iniciativa del ejecutivo durante años en este ámbito, cuestionando que ahora, tras años de inacción, se recurra a un impuesto que consideran insuficiente y sin un plan integral para abordar el problema de la ludopatía. “Es un proyecto que se presentó de forma aislada y no aborda de manera efectiva el problema”, recalcaron.
Además, afirmaron que se trabaja en un proyecto legislativo que no solo establece un marco fiscal, sino que introduce medidas más severas como multas por publicidad, control de las ganancias y asignación específica de recursos recaudados. Este proyecto, según mencionaron, responde a una necesidad urgente de encauzar la regulación del sector de apuestas.
La oposición también ha criticado la medida, con integrantes de la Unión Cívica Radical (UCR) expresando que el estado no debería monetizar un problema social tan delicado como la ludopatía. “La ludopatía no es un tema tributario, es un grave problema social que debe ser abordado desde otro enfoque”, argumentaron varios diputados.
Un grupo de legisladores se ha manifestado a favor de una regulación más estricta en el acceso a plataformas de juego, así como en la publicidad dirigida a menores, reiterando que se necesita un marco más robusto en lugar de políticas aisladas que soslayan el problema.
En este contexto, la creación de una comisión en la Legislatura dedicada a los juegos de azar parece un paso positivo. Hasta la fecha, se han presentado más de 15 proyectos que buscan diferentes enfoques sobre el control y prevención de la ludopatía, marcando una iniciativa activa en este respecto.
Así, el nuevo impuesto de Kicillof no solo representa un revuelo administrativo, sino que también pone en evidencia las fracturas internas del peronismo en el manejo de políticas públicas relacionadas con el juego y los problemas sociales que acarrea.
Fuente: Macarena Ramírez – Letra P


