Politica Bonaerense
Buenos Aires: al borde del colapso, intendentes del interior hacen malabares para garantizar el aguinaldo
La situación financiera de los municipios del interior de Buenos Aires es preocupante, ya que a menos de tres semanas del 30 de junio, la fecha límite para el pago del aguinaldo, varios intendentes enfrentan una difícil realidad. La reducción en la coparticipación y el drástico descenso en la recaudación propia han dejado a muchos distritos con números en rojo.
El exlegislador Marcelo Daletto ha advertido que las transferencias automáticas a los municipios han disminuido un 1,6% real en 2025 y un 3,8% en el primer trimestre de 2026. Esta caída tiene grave impacto, especialmente si se consideran que, sin incluir los fondos educativos y el Consenso Fiscal, la reducción asciende a un alarmante 30,3%. Esto se traduce en una “tormenta perfecta” que pone a los municipios en una situación de insolvencia.
La Legislatura bonaerense ha debatido la creación de un Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal (FEFIM), que distribuiría recursos, pero el 30% de esos fondos está vinculado a programas específicos. Intendentes de diversos partidos políticos han solicitado que esta parte también pueda ser utilizada para pagar sueldos y aguinaldos, aunque las conversaciones avanzan sin consenso.
Entre los intendentes, Miguel Ángel Lunghi de Tandil ha manifestado la gravedad de la situación. La cobrabilidad de las tasas municipales ha caído del 70% a apenas el 56%, lo que significa que muchas familias optan por pagar servicios básicos antes que tasas municipales. En su municipio, se debe una cifra considerable tanto a la provincia como a la nación, lo que complica aún más la liquidación de salarios. A pesar de estas dificultades, asegura que el aguinaldo se pagará a tiempo.
En Mar del Plata, el intendente Agustín Neme heredó una gestión con problemas financieros significativos, obligando a dividir el pago de salarios en enero. La falta de transferencias discrecionales de la nación complica aún más su situación. Mientras tanto, en Azul, donde el intendente Nelson Sombra enfrenta una emergencia económica desde 2024, se han visto obligados a fraccionar el aguinaldo y diferir su propio salario para priorizar a los trabajadores municipales.
Sin embargo, no todos los intendentes están en la misma sintonía. En Bragado, el peronista Sergio Barenghi ha garantizado el pago del aguinaldo de manera anticipada, y otros como Waldemar Giordano de Colón han hecho promesas similares, aunque con mucho esfuerzo.
Este escenario refleja la realidad de muchos municipios, donde el tiempo apremia y las decisiones son cruciales para evitar mayores crisis financieras.
Fuente: José Maldonado – Letra P


