Actualidad
¿De qué manera la inteligencia artificial está transformando al campo argentino?

La inteligencia artificial está revolucionando el campo argentino de manera tangible. Francisco Oliverio, de la Fundación Producir Conservando, lo resume bien: “No se trata de ChatGPT ni de futurismos; hoy en día, productores y cooperativas aplican IA para mejorar la eficiencia, bajar costos y operar de forma más sustentable”.
La IA, que antes era solo una promesa, ha pasado a ser una herramienta concreta en la producción agropecuaria. Según Oliverio, el rol del productor ha cambiado; ahora son gestores de datos y toman decisiones basadas en información de alta calidad. Se ha abierto una nueva etapa, donde la combinación de tecnología y experiencia de campo está transformando el sector.
Oliverio menciona diez áreas clave que están experimentando cambios notables gracias a la adopción de IA. Uno de los avances más destacados es el monitoreo satelital inteligente. Plataformas como Auravant y GeoAgro utilizan imágenes satelitales junto a algoritmos para detectar problemas de agua, estimar rendimientos y prever anomalías antes de que sean visibles en el campo.
Estos sistemas permiten decisiones rápidas y ajustes precisos en la fertilización. Además, se está implementando la aplicación selectiva de fitosanitarios mediante visión computarizada, usando tecnologías como WeedIt, lo que ha resultado en ahorros de insumos de entre el 60% y 90%.
En cuanto a la siembra y fertilización, la IA permite ajustar la densidad de plantas y las dosis de nutrientes en tiempo real, lo que se adopta cada vez más en distintos campos. Por otro lado, el diagnóstico automático de enfermedades es otro ejemplo importante, gracias al reconocimiento de imágenes que ayuda a detectar plagas y deficiencias nutricionales.
También se han desarrollado modelos predictivos sobre clima y siembras, ofreciendo alertas tempranas y optimizando ventanas de siembra. La ganadería no se queda atrás; se utilizan sistemas para identificar animales individualmente y prever su ganancia de peso, mejorando el bienestar y la sanidad.
Oliverio destaca la aparición de tambos robotizados que aplican IA para monitorizar la salud de las vacas y optimizar su alimentación. Además, la trazabilidad inteligente está facilitando el ingreso a mercados más exigentes mediante certificaciones automáticas sobre buenas prácticas agrícolas.
Por último, la inteligencia artificial contribuye a mejorar la logística al anticipar momentos óptimos de cosecha y optimizar el flujo de camiones, lo que resulta en importante reducción de costos.
Reflexiones finales
La adopción de IA en el campo argentino está transformando no solo la manera de producir, sino también la gestión de recursos y la sostenibilidad. En Bahía Blanca y la región, estas herramientas no son solo una tendencia, son ya una parte esencial del agro actual.
Fuente: lanueva.com


