Monte Hermoso
El Senado dio media sanción a la reforma de la Ley de Glaciares y ahora define Diputados. Cuáles son los cambios más relevantes que se proponen
La iniciativa, impulsada por el gobierno del presidente Javier Milei, busca cambiar el marco vigente desde 2010 y ahora entra en consideración por parte de la Cámara de Diputados. La norma actual protege los glaciares y el medio ambiente periglacial, prohibiendo actividades industriales como la minería y la extracción de hidrocarburos en estas áreas.
Entre los cambios propuestos, destaca que serán las provincias las encargadas de determinar qué formaciones glaciales y periglaciales deben estar bajo protección estricta, basándose en criterios técnicos relacionados con su función hídrica. Esta modificación podría significar una reducción en el ámbito de aplicación de la prohibición total que existe actualmente.
Desde el oficialismo sostienen que la reforma busca otorgar “previsibilidad” y abordar incertidumbres jurídicas que, aseguran, han inhibido inversiones en sectores productivos, especialmente en minería. La posibilidad de explorar recursos como el cobre y el litio se presenta como un atractivo en las regiones montañosas.
Sin embargo, la medida ha provocado un intenso debate, tanto en el ámbito político como ambiental. Críticos de la reforma, incluidos sectores de la oposición y organizaciones ecologistas, argumentan que esta podría debilitar la protección de las reservas de agua dulce y poner en riesgo ecosistemas de alta montaña. Además, destacan que la ley en vigor fue un hito en la política ambiental del país y que su modificación podría representar un retroceso en los estándares de conservación.
La discusión se sitúa en el marco de un debate más amplio sobre federalismo y recursos naturales. Mientras el Gobierno defiende que las provincias tienen el dominio sobre los recursos en su territorio, opositores afirman que los presupuestos mínimos ambientales son necesarios para garantizar un estándar de protección universal.
Entre los aspectos también destacados en la reforma se encuentran:
- Redefinición del alcance de las áreas protegidas, aislando la protección obligatoria a aquellas que demuestren una función hídrica significativa.
- Cambio del criterio de prohibición absoluta, permitiendo evaluar ciertas actividades en zonas que no sean consideradas estratégicas hídrica, siempre bajo procedimientos ambientales pertinentes.
- Reformulación del Inventario Nacional de Glaciares, dando un papel más activo a las provincias en la identificación y comunicación de cuerpos de hielo.
- Descentralización de la autoridad de aplicación, empoderando a cada jurisdicción para la regulación de actividades en su territorio.
Con la media sanción del Senado, el proyecto pasará a Diputados, donde se prevé un debate intenso y polarizado.
Fuente: Redacción – Noticiasmontehermoso.com.ar


