Política
El sindicato de capitanes y oficiales fluviales inicia un paro y se frenan las exportaciones por 48 horas
El Sindicato del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y Cabotaje Marítimo ha comenzado un paro de 48 horas que paraliza las exportaciones de granos y otros productos. Esta medida es una respuesta a la reciente reforma laboral, que ha generado gran preocupación entre los trabajadores del sector. El secretario General, Mariano Moreno, denunció que al personal embarcado “no le dejan ni el 14 bis”, aludiendo al artículo constitucional que asegura los derechos laborales.
Según Moreno, el artículo 2º del proyecto con media sanción en el Senado excluye explícitamente a los trabajadores embarcados, lo que equipara sus derechos con los de personas privadas de libertad. “Esto significa que ni siquiera se cuentan con los derechos más básicos”, afirmó preocupadamente el dirigente sindical.
El sindicato no solo lamenta la exclusión de sus derechos laborales, sino también la posible “monotributización” de su actividad. La introducción de conceptos como transporte y flete en contratos regulados por el Código Civil “abre una puerta peligrosa” para que las empresas consideren determinados trabajos como relaciones comerciales en lugar de empleos, afectando gravemente la estabilidad laboral.
La huelga afecta directamente a los puertos del UP River, generando demoras en la carga de productos y afectando la logística del comercio exterior. Desde la medianoche del miércoles, 17 puertos, desde San Lorenzo a Timbúes, quedarán sin servicio, lo que podría atentar contra la cadena de suministros del país.
Además, los nueve gremios de la Federación Sindical Marítima y Fluvial (FESIMAF) también han decidido unirse a este paro, argumentando que se excluye legalmente a los Marinos Mercantes de la nueva ley, creando un vacío legal que podría deteriorar sus condiciones laborales. “Se instruyó a los tripulantes para no asistir a los buques de pasajeros en todo el territorio argentino”, afirmaron fuentes de la Marina.
Mariano Vilar, secretario general del Sindicato de Conductores Navales, expresó que esta reforma laboral “constituye un ajuste que atenta contra condiciones laborales fundamentales” y que no aceptarán que se avance en una legislación que degrade sus derechos.
La situación en los puertos es crítica y se anticipa que de continuar esta medida de fuerza, las consecuencias para el comercio exterior serán significativas.
Fuente: Pablo Dipierri


