Política
El soft landing de Quirno en Cancillería: pocos cambios y prioridad al área económica
El ingreso de Pablo Quirno al cargo de Canciller ha generado un clima de incertidumbre entre los diplomáticos, quienes esperaban cambios significativos tras la turbulenta gestión anterior. Sin embargo, hasta ahora, Quirno ha optado por mantener la estructura existente, limitándose a realizar algunos ajustes menores y enfocándose en el área económica.
A pesar de su presencia fuerte en redes sociales, donde adopta un tono desafiante, su gestión en el Palacio San Martín se ha caracterizado por la inacción y una falta de cambios drásticos. Por ejemplo, tras su llegada, tomó decisiones como la remoción del cónsul en Siria por una publicación en Instagram y reprender al embajador en Suiza, pero estos son casos aislados que no marcan una estrategia clara en su gestión.
Un diplomático que trabaja actualmente en la Cancillería comentó que se vive una “normalización” en el funcionamiento, destacando que el enfoque se ha centrado en fortalecer el área comercial. Quirno ha asumido sin un equipo propio, lo que indica una línea de continuidad en comparación con su predecesora.
La estabilidad de su gestión se refleja en que aún no ha nombrado un nuevo vicecanciller tras la renuncia de Eduardo Bustamante en julio pasado. Hasta que se designe un reemplazo, Juan Manuel Navarro, actual subsecretario de Política Exterior, se queda a cargo de la firma de documentos oficiales.
Quirno llegó acompañado solo por una secretaria y un guardaespaldas, lo que resalta su enfoque restringido en la nueva administración. Sin embargo, ha establecido un vínculo claro con el equipo económico del gobierno, lo que podría sugerir que la política exterior está subordinada a los intereses económicos.
Según un diplomático, la gestión de Quirno podría describirse como una continuidad muy marcada, con directivas simplificadas que buscan eliminar el “palabrerío”. Aún se espera que la Cancillería enfaticen en mantener buenas relaciones bilaterales, sobre todo en el contexto de los acuerdos comerciales con Estados Unidos y temas delicados como la situación en Malvinas.
Con el cambio de liderazgo en Cancillería, los observadores mantendrán un ojo en cómo se desarrollarán estos próximos meses en el ámbito internacional, y si las decisiones económicas tomarán un papel más protagónico que las estrategias diplomáticas tradicionales.
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