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La delgada línea roja (donde la carne le sigue ganando a la inflación) La delgada línea roja (donde la carne le sigue ganando a la inflación)

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La delgada línea roja (donde la carne le sigue ganando a la inflación)

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La carne siempre parece encontrar su lugar en las conversaciones argentinas, y en mayo no es la excepción. El Médico Veterinario Daniel Urcía, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), anticipa que el precio de la carne dejará de ser noticia este mes, ya que no tendrá un impacto significativo en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Tras un verano agitado con incrementos, parece que los valores comienzan a estabilizarse.

En el último año, la carne vacuna ha experimentado un aumento cercano al 70%, casi el doble de la inflación que registra el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) en 34%. A pesar de la presión sobre los precios, la demanda interna de carne parece mantenerse fuerte, con un consumo per cápita que se ha estabilizado entre 47 y 48 kilos anuales.

El fenómeno de los precios en ascenso tiene sus causas. Desde agosto del año pasado, la oferta destinada a la faena se ha reducido, y la exportación ha cobrado mayor importancia, capturando el 30% del negocio. Sorprendentemente, a pesar de los precios altos, los argentinos continúan apostando por la carne, destacando que el stock bovino nacional es de 51 millones de cabezas, el mismo que se tenía en 1975.

Georges Breitschmitt, presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), explica que el aumento en las exportaciones no necesariamente eleva los precios internos. “Más exportación puede significar más carne para el mercado local, ayudando a estabilizarlo”, señala. La búsqueda es un equilibrio donde las ventas externas no perjudiquen al mercado interno.

Breitschmitt también menciona que algunos productores han aprovechado los buenos precios para mejorar su situación, lo que podría llevar a una recomposición del stock. “El peso promedio de faena ha aumentado entre 6 y 8 kilos, un cambio crucial para el sector”, añade.

La relación de precios entre la carne vacuna y otras proteínas ha alcanzado niveles significativos: hoy, un consumidor puede comprar cuatro kilos de pollo por el precio de uno de carne vacuna, y la brecha con la carne porcina es de 2 a 1. Esto refleja una de las mayores disparidades de precios en la historia reciente de la economía doméstica.

Finalmente, un informe de la Sociedad Rural Argentina (SRA) pronostica un periodo de recomposición que llevará entre 2 y 4 años. Los precios actuales sugieren que estamos al inicio de un nuevo ciclo en la ganadería argentina.

Fuente: lanueva.com

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