Política
La dinámica de la tensión permanente: ¿Kicillof y Cristina llegan juntos a 2027?
En medio de la preocupación por el descenso de Javier Milei en las encuestas, el peronismo ha reabierto el debate sobre las tensiones internas que surgen entre los sectores leales a Cristina Kirchner y Axel Kicillof. Las preguntas en el aire son muchas: ¿Lograrán llegar juntos a 2027? ¿Podrá el gobernador bonaerense postularse contra un candidato de la ex presidenta en unas primarias? ¿Existe la posibilidad de una ruptura que resulte en listas separadas?
Las opciones están sobre la mesa y dependerán en gran medida de la popularidad que conserve Milei y de cuánto apoyo consiga Kicillof en el próximo año, justo antes de que se determinen las candidaturas. Estos elementos influirán en las posibilidades de alcanzar un acuerdo entre las facciones más relevantes del peronismo, así como en las condiciones de ese entendimiento.
Las diferencias seguirán saliendo a la luz, reflejando un choque de estrategias en un juego complicado. Kicillof anhela que el cristinismo esté presente, pero desea que su liderazgo sea reconocido. Por otro lado, Cristina no quiere que su espacio pierda influencia en las decisiones claves, y su entorno afirma que no busca obstaculizar el camino presidencial del gobernador. La resolución de esta tensión dependerá del equilibrio de fuerzas en el momento crítico.
Desde el equipo de Kicillof confían en que el tiempo les favorezca. La intención es fortalecer su relación con Cristina y con otros sectores que buscan un lugar en las decisiones del peronismo. Un dirigente del equipo de campaña observa que Axel está construyendo una expectativa positiva entre la ciudadanía, lo que refuerza su posición.
Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la provincia, dejó claro su apoyo a las primarias, afirmando que quienes deseen ser candidatos pueden anotarse, conformando así un frente para establecer democráticamente las decisiones. La estrategia se apoya en su creciente popularidad, que lo posiciona como el peronista mejor evaluado.
Kicillof y Cristina comparten cifras similares en varios sondeos, aunque ella enfrenta la limitación de no poder ser candidata. Esto sugiere dos posibles escenarios: que el cristinismo se alinee con Kicillof, o que respalde a un competidor que lo enfrente. Aunque los resultados recientes han sido favorables hacia Kicillof, el intrincado mapa político plantea un futuro incierto.
La falta de apoyo externo podría forzar a Kicillof a buscar una negociación más estructural con Cristina y su equipo. Mientras tanto, los desafíos económicos en la provincia comienzan a asomarse, lo que podría influir en su estrategia electoral.
No obstante, incluso los lazos más estrechos tienen su precio y nadie puede darse el lujo de subestimar el poder político que representa el kirchnerismo, en particular en tiempos de crisis.
Fuente: Gabriel Sued


