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La ESTRATEGIA de la CGT contra la REFORMA LABORAL y la amenaza de un paro por paritarias La ESTRATEGIA de la CGT contra la REFORMA LABORAL y la amenaza de un paro por paritarias

Política

La ESTRATEGIA de la CGT contra la REFORMA LABORAL y la amenaza de un paro por paritarias

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La central mayoritaria de la CGT busca debilitar la reforma laboral mediante un acuerdo con cámaras patronales medianas, tras un intento fallido de abordarlo por vías legales. Al mismo tiempo, los aceiteros han iniciado una negociación que se “perfila como un hito” para el nuevo Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), que también incluye a los metalúrgicos de UOM y a los estatales de ATE.

En un contexto de creciente tensión, la CGT se aleja de sus convocatorias masivas y se centra en contactos con el sector empresarial. Su estrategia se basa en articular una oposición a la reforma laboral, que no lograron frenar en el ámbito judicial. Los gremios disidentes, por su parte, están listos para enfrentar a los patronales, comenzando con la paritaria de los aceiteros. Este hecho representa el primer gran desafío del Fresu.

En la movilización reciente, la representación de la CGT fue bastante limitada, lo que pone de relieve su falta de capacidad de convocatoria. Entre los gremios más influyentes, como el de Camioneros, la asistencia fue baja, lo que señala una crisis interna. El desánimo en dicha central viene acompañado por problemas en su obra social, que han generado descontento entre los afiliados.

Mientras tanto, la CGT parece tener esperanzas depositadas en la creación de nuevos vínculos con el empresariado. El triunviro Jorge Sola mantuvo reuniones en Santa Fe, buscando conectar con entidades como la Confederación de la Mediana Empresa (CAME) y la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra). Esta estrategia se enfoca en los puntos conflictivos de la reforma laboral que habían molestado anteriormente tanto a los sindicatos como a los empresarios.

El enfrentamiento con el sector del aceite comenzará con una demanda de salario mínimo de 2.800.000 pesos, un 20% más que el último acuerdo. Las expectativas son altas, y el conflicto promete ser intenso dado que los empresarios ya se han mostrado en contra de incrementos salariales, argumentando que los salarios actuales son superiores a la inflación. En respuesta, el sindicato plantea un uso firme de la huelga como herramienta de negociación.

Este nuevo conflicto aceitero podría ser el catalizador para un espacio sindical que se distancie de la CGT, promoviendo acciones dirigidas y una estrategia de paros más efectiva. Así, los gremios están considerando un paro nacional que podría afectar seriamente el comercio internacional de granos, enfatizando que la unión y la acción directa son claves para resistir ante el gobierno actual.

Fuente: Mariano Martín

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