Politica Bonaerense
La Libertad Avanza, presa de sus propios errores en la Legislatura bonaerense
Este descontento se desató luego de un cambio que sorprendió al bloque libertario. El líder peronista, Sergio Berni, propuso un legislador de otro bloque para un cargo que originalmente estaba destinado a ellos. La falta de presencia de los senadores libertarios en la sesión permitió que la votación avanzara sin resistencia, dejando al bloque de La Libertad Avanza sin un lugar en esta importante comisión.
Simultáneamente, en Diputados, las negociaciones para un cambio de autoridades entre los libertarios también resultaron infructuosas. Agustín Romo, líder del bloque, había previsto un enroque que no se concretó debido a la desconfianza reinante entre los sectores internos. Esta situación deja la sensación de que, a pesar del diálogo, los egos y la lucha de poder se interponen en el camino de la unidad.
En el Senado, la presidenta Verónica Magario firmó un decreto para formalizar comisiones, donde el bloque de La Libertad Avanza perdió su oportunidad de ocupar una vicepresidencia crucial en medio de confusiones y ausencias. Esta inacción ha llevado a fricciones entre los integrantes del bloque, que sienten que no se están manejando adecuadamente los procesos internos.
Adicionalmente, la situación de malestar se extiende a la facción de Patricia Bullrich. Con solo cuatro de las 20 bancas disponibles, su sector ha manifestado desacuerdo con el reparto de posiciones, lo que ha añadido más tensión al clima ya complicado en el seno del bloque. La reciente reorganización de comisiones ha dejado a muchos con un sabor amargo, sobre todo a los seguidores de Bullrich, quienes esperaban más representación.
La salida de la Libertad Avanza de este laberinto dependerá de su capacidad para resolver sus disputas internas. La base de su poder radica no solo en la cohesión legislativa, sino también en consolidar efectivamente su estructura partidaria. Sin resolver estas fisuras, el horizonte de éxito para La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires se torna incierto a medida que se acercan las elecciones de 2027.
La fragilidad de su situación actual es un claro recordatorio de que en política, cada decisión cuenta y el tiempo es un recurso precioso.
Fuente: Juan Rubinacci – Letra P


