Política
La mega estafa a la Universidad de Tucumán detrás de la cesión de la minera a Catamarca
Contexto sobre la cesión de la minera YMAD y la Universidad de Tucumán
Recientemente, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, consiguió el respaldo de Javier Milei para modificar el manejo de la minera YMAD, afectando directamente a la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). Este cambio se materializó mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial, que eliminó la participación de la Nación en el directorio de la empresa estatal, una decisión que ha generado controversia en el ámbito académico tucumano.
La UNT, desde la creación de YMAD en 1959, tenía derecho a recibir el 40% de las regalías mineras para desarrollar la Ciudad Universitaria en San Javier, mientras que Catamarca obtendría el 60% restante. Sin embargo, el incumplimiento de estos acuerdos condujo a sanciones judiciales contra exdirectivos universitarios, quienes fueron condenados por desvío de fondos.
Entre los condenados se encuentran el exrector Juan Cerisola y otros altos funcionarios, involucrados en el manejo irregular de las utilidades de la minera entre 2006 y 2009. Durante este período, los acusados sostenían que la obra estaba finalizada, a pesar de las evidencias que demuestran lo contrario.
En los últimos días, este tema ha cobrado gran relevancia, especialmente después de que Milei y Jalil vinculasen su apoyo mutuo en el Congreso. El escándalo de corrupción ha incomodado tanto a funcionarios libertarios como a liderazgos radicales, provocando reacciones negativas respecto a la gestión de la UNT.
La crítica principal recae sobre la falta de transparencia y el mal uso de los fondos destinados a la educación. Los exdirectivos enfrentan juicios por malversación y, a pesar de los esfuerzos por justificar las decisiones tomadas, las dudas persisten.
Comentarios y repercusiones
El asunto ha suscitado intervenciones de diversos actores políticos. La Asociación de Docentes e Investigadores de la UNT expresó su preocupación por el futuro de las asignaciones presupuestarias, mientras que algunas voces del radicalismo critican el manejo actual de las regalías.
La situación se complica aún más dada la certeza de que se han desviado fondos bajo promesas incumplidas. El panorama actual de la universidad y su capacidad para brindar educación de calidad se encuentra en entredicho, lo que augura tensiones en el futuro inmediato.
Las irregularidades continuarán bajo la mirada atenta de la justicia y la comunidad educativa. A medida que avancen los procesos judiciales, la situación podría influir en la política regional e impactar negativamente en las perspectivas educativas de Tucumán.
Por último, las demandas de mayor presupuesto para la educación se han intensificado entre docentes y académicos, quienes abogan por un uso responsable y transparente de los recursos que puedan contribuir a mejorar la infraestructura y los servicios educativos de la UNT.
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