Política
Las nieblas de la guerra
Las nieblas de la guerra
El proceso de toma de decisiones en el ámbito político y económico raramente se basa en una lógica infalible. Aunque existen instituciones y sistemas de control, las decisiones están influenciadas por las pasiones humanas, lo que conlleva a errores y a una lógica irracional. Este contexto es crucial para entender el conflicto actual: la operación militar de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Comenzar un ataque que resultó en la eliminación de líderes iraníes podría ser considerado un error significativo. Este conflicto, a pesar de la supuesta fuerza militar estadounidense, no solo es peligrosamente impredecible, sino que también podría tener consecuencias económicas globales gravísimas.
Analistas geopolíticos divididos sugieren que el ataque podría haber sido un error de percepción por parte de la administración de Trump. A pesar de fracasos anteriores en Vietnam y Afganistán, se pensó que la fuerza militar sería suficiente. Envalentonado por eventos en Venezuela, Trump pudo haber creído que podría lograr lo mismo en Irán mediante asesinatos selectivos, ignorando las lecciones del pasado.
Irán, aunque militarmente incapaz de vencer a las fuerzas combinadas de Estados Unidos e Israel, tiene la capacidad de resistir. Esta resistencia puede resultar en un desgaste mucho mayor del esperado, especialmente en un contexto donde el tiempo juega a su favor. La promesa de una rápida victoria, pronosticada por Estados Unidos, puede ser más un deseo que una realidad.
Las guerras generan alteraciones significativas en la economía global. Recordemos cómo la crisis del petróleo de los años 70 fue desencadenada por el conflicto de Yom Kipur. En este sentido, es razonable cuestionar si esta vez será diferente. La dependencia del petróleo persiste, aunque se argumente que es menor que en el pasado.
El impacto inmediato de este conflicto ya se hace notar, con precios del petróleo superando los 90 dólares por barril. Esto podría resultar en aumentos en precios de alimentos y, potencialmente, un fortalecimiento del dólar a medida que los capitales buscan refugio en economías seguras, como la estadounidense.
Los efectos en Argentina podrían ser variados. Mientras la resistencia iraní se mantenga, podría haber un incremento en los ingresos de exportaciones, beneficiando sectores como el agro, la energía y la minería. Sin embargo, el contexto global incierto podría llevar a una recesión y a aumentos de precios internos, generando una tensión distributiva entre exportadores y asalariados.
La incertidumbre resulta ser el principal protagonista en este escenario bélico. Las nieblas de la guerra oscurecen el futuro y, en este largo camino, lo único seguro es la dificultad de prever las consecuencias de un conflicto de tal magnitud.
Fuente: Claudio Scaletta


