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Milei impulsa una ley que blinda el lobby empresarial y endurece el control sobre ONG Milei impulsa una ley que blinda el lobby empresarial y endurece el control sobre ONG

Política

Milei impulsa una ley que blinda el lobby empresarial y endurece el control sobre ONG

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El proyecto de ley de lobby de Javier Milei habilita reuniones fuera de registro, deja el control en manos del Ejecutivo y prevé penas contra organizaciones.

En un movimiento que genera controversia, el Gobierno de Javier Milei ha presentado al Congreso un proyecto de ley destinado a regular la gestión de intereses. La propuesta, que busca poner fin a lo que la administración considera “privilegios indebidos”, plantea un control significativo de la interacción entre el sector público y privado.

Argumentando la necesidad de mayor “transparencia” en estas relaciones, el proyecto ofrece mecanismos que podrían mantener el lobby informal fuera del escrutinio público. Uno de los puntos más discutidos es que el Ejecutivo tendrá la autoridad de controlar este proceso, lo que plantea dudas sobre la verdadera transparencia que se busca lograr.

Desde el gobierno, se sostiene que un Estado más transparente se basa en la eliminación de asimetrías en la presión que ejercen ciertos grupos. Sin embargo, la oposición a este proyecto cuestiona que la “transparencia” se utilice como una herramienta para consolidar el poder del Ejecutivo y limitar las voces críticas. En efecto, la iniciativa permitiría que las reuniones de carácter informal queden fuera de la supervisión pública, lo que podría legalizar formas de lobby que se operan en la oscuridad.

Puntos críticos del proyecto:

  • Exclusiones amplias: Las comunicaciones de carácter “protocolar, social o institucional” están excluidas del registro, lo que puede facilitar la opacidad.
  • Falta de independencia: El control del lobby recaerá en el propio Ejecutivo, lo que genera preocupación sobre la imparcialidad en la fiscalización.
  • Criminalización del activismo: La iniciativa crea delitos específicos para quienes influyan sin estar registrados, lo que puede afectar a organizaciones que trabajan en áreas críticas como el medio ambiente.
  • Ambigüedad en las definiciones: La ley contiene vaguedades que podrían permitir a exfuncionarios operar en nombre de “intereses colectivos”, eludiendo las restricciones impuestas.
  • Reservas de información: Se permitirá mantener en secreto las negociaciones sobre asuntos considerados “información reservada”, lo que socavaría el derecho a la información pública.

La iniciativa está diseñada para subsanar un vacío normativo, buscando establecer un marco legal más robusto que el establecido por el Decreto 1172/03. Aunque la propuesta se presenta como un medio para fomentar la participación ciudadana, muchos críticos creen que su aplicación real podría consolidar más bien un ambiente de control.

Así, el proyecto de ley de lobby de Milei se erige como un tema de intenso debate, donde la búsqueda de transparencia puede tener implicaciones profundas en la relación entre el Estado y la sociedad civil.

Fuente: El Destape

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