Política
Renunció el presidente de la IGJ luego del pedido de Mahíques
En un giro significativo de la política argentina, Daniel Vítolo dejó su puesto como presidente de la Inspección General de Justicia (IGJ). La renuncia fue anunciada tras la solicitud del nuevo ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien pidió su alejamiento para designar a una persona de su confianza en el cargo.
Vítolo, quien ocupó el cargo desde el decreto 53/2023, formalizó su dimisión a través de una carta en la que expresó su aceptación de la decisión con “orgullo y serenidad”, asegurando que cumplió con sus deberes durante su gestión. En su misiva, también mencionó la necesidad de seguir aportando al interés del Estado y la sociedad, destacando la importancia de mantener la transparencia en la función pública.
Con la salida de Vítolo, se anticipó que el nuevo titular de la IGJ será Alejandro H. Ramírez, un abogado con experiencia notoria, quien se enfrentará a la tarea de investigar a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Este cambio es parte de una serie de movimientos impulsados por Mahiques, que incluyó la renuncia de otros funcionarios clave del ministerio, como el titular de la Unidad de Información Financiera (UIF) y de la Oficina Anticorrupción.
Mahiques defendió su decisión indicando que es fundamental para poder trabajar con un equipo propio. “Hice cambios, llegué y pedí la renuncia de los funcionarios políticos, porque llego con un equipo”, explicó en sus declaraciones. Esta estrategia busca permitir que la nueva gestión implemente su visión y estrategias sin interferencias de administraciones anteriores.
En la carta de renuncia, Vítolo también enfatizó que, a pesar de no haber podido completar ciertos proyectos, como la modernización tecnológica de la IGJ, espera que su sucesor continúe con el proceso de digitalización y modernización que él había iniciado. “Es vital que se mantenga la vocación de servicio y la profesionalidad en la gestión”, subrayó.
Con esta reestructuración, el nuevo gobierno parece decidido a marcar su impronta desde un principio, estableciendo un cambio de rumbo que muchos analistas consideran esencial para una administración que busca adaptarse a los tiempos actuales.
Fuente: El Destape


