Política
Santilli habló del fin de las PASO, pero los gobernadores llevaron otras urgencias
Durante su intervención, Santilli subrayó que “las PASO les cuestan a los argentinos entre 220 y 250 millones de dólares”. Esta afirmación forma parte de la estrategia del gobierno de Javier Milei para limitar el acceso de la oposición a herramientas electorales clave, a medida que se preparan para las elecciones de 2027. Pese a su insistencia, los gobernadores le hicieron ver que la reforma electoral no era su prioridad en ese momento y que su atención estaba más centrada en temas cruciales como el estado de las rutas y el suministro de gas.
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, con ironía, sugirió que “evitara una coimita, y ahí está la plata”, refiriéndose a la propuesta del ministro mientras que reiteraba la urgencia de resolver los problemas de infraestructura y servicios en sus provincias.
En la misma línea, Santilli insistió en que “la gente no quiere votar tantas veces”. Hace un mes y medio, el Gobierno presentó un proyecto de reforma política en el Senado que incluye la eliminación de las PASO, pero enfrenta fuertes resistencias, incluso dentro de la misma coalición oficialista. Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, advirtió que no contaban con los votos necesarios para avanzar en esta iniciativa, aunque apoyaría la propuesta de Ficha Limpia si se discutía de manera separada.
En el encuentro, también participaron gobernadores opositores como Gildo Insfrán, quienes expresaron sus inquietudes sobre las obras necesarias para el desarrollo de las provincias del norte, destinadas a resolver problemas básicos de abastecimiento energético, sobre todo en época de alto consumo. Gustavo Sáenz, gobernador de Salta, enfatizó en la necesidad de finalizar proyectos que han sido demorados y que son vitales para su región.
El panorama se complica para el oficialismo, que aún no ha conseguido los votos necesarios para hacer avanzar la reforma electoral. Una posible alternativa que se baraja sería permitir que los gobernadores que estén a favor del diálogo eviten la competencia con listas de La Libertad Avanza en sus provincias, aunque esto parece poco probable, dado que en diversas localidades ya hay movimientos libertarios en marcha.
Así se presenta un nuevo capítulo en la política argentina, donde las urgencias locales contrastan con las pretensiones reformistas del gobierno nacional.
Fuente: Fernando Cibeira


