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“Treinta Mil agujas por nuestros desaparecidos y desaparecidas”
La iniciativa “Treinta Mil agujas por nuestros desaparecidos y desaparecidas” se lleva a cabo en Bahía Blanca con el objetivo de conmemorar a quienes fueron víctimas de la dictadura argentina a casi 50 años de su inicio. Este proyecto, organizado por el grupo “Espacio de Sororidad y Fe”, busca crear una enorme bandera que contenga los nombres de los desaparecidos, siendo una acción emblemática que conecta la memoria con la comunidad.
Marina Huentenao, representante del grupo, compartió detalles sobre este emotivo proyecto. En una reciente entrevista, Huentenao destacó que “en estos tiempos tan difíciles es una buena oportunidad para encontrarnos y seguir haciendo memoria”. La idea es bordar los nombres de 112 personas identificadas y que, además, quienes deseen sumar nombres de otros desaparecidos están invitados a participar.
“El proyecto se amplía al incluir no solo aquellos de Bahía Blanca, sino también a otros nombres que rememoran a quienes lucharon por una sociedad más justa”, explicó Huentenao. El bordado se realizará de manera colaborativa, brindando un espacio para que todos aquellos interesados puedan unirse a la causa.
La bandera se dará a conocer en la marcha programada para el 24 de marzo, una fecha significativa en la que se conmemora a las víctimas del terrorismo de estado en Argentina. Quienes deseen participar en el bordado, podrán hacerlo en la sede de Cáritas, ubicada en Rodríguez 78, a partir de las 19 horas. Huentenao aclaró que aquellos que cuenten con aguja son bienvenidos a llevarla, pero también habrá materiales disponibles para quienes no dispongan de ellos.
Esta acción, más allá de ser un simple acto artistico, busca crear un espacio de reflexión y conexión con la historia. Al conocer las historias detrás de los nombres, la comunidad se involucra en un proceso de sanación y memoria colectiva, un acto esencial en la construcción de una sociedad que respete y valore los derechos humanos.
La actividad se enmarca dentro de un movimiento más amplio que se está replicando en diferentes ciudades del país, fortaleciendo la lucha por justiciar y reconocer la memoria de aquellos que no están.
Para quienes quieran ser parte de este movimiento de memoria, el llamado está hecho: unirse al bordado, recordar y homenajear a nuestros desaparecidos es un acto de resistencia que sigue vivo en la memoria de nuestro pueblo.
Fuente: Luis Alberto Cano – Frente a Cano


